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Colgar correctamente tus cuadros


Un elemento presente en todos los hogares son los cuadros. Por ello, es necesario que sepamos colgarlos de forma adecuada. De esta manera, nos ahorraremos desagradables incidentes, como un desprendimiento no deseado o el antiestético efecto que producen los cuadros torcidos.

Esta tarea, a primera vista, es tan sencilla que cualquiera parece capaz, pero hemos de tener en cuenta ciertos factores como unas herramientas apropiadas o el peso de los lienzos para que el resultado sea perfecto. A continuación, os presentamos unas nociones básicas que, sin duda, os ayudarán a conseguirlo.

¿Qué utensilios necesito?

Estas herramientas son la base fundamental:

Tacos, que variarán dependiendo del tipo de pared.
Hembrillas.
Escarpias.
Cinta Métrica.
Martillo.
Alambre.
Taladro.
Cuelga fáciles.

El tamaño sí importa
Y como no es lo mismo colgar un cuadro pequeño que uno grande, comenzamos por mostraros la manera de proceder cuando se trata de un modelo de pequeñas dimensiones.

Algunos llevan incorporada una estructura propia, que será el método idóneo para colocarlos. En el caso de que no la posean, bastará con clavar en el marco superior unas hembrillas. A continuación, introduce en la pared el sistema del cuelga fácil, que evitará realizar agujeros en la misma. Además, al contar con tres clavos, es prácticamente imposible que se caiga.

Por último, cuelga el cuadro. Es muy importante que lo centres bien. Para ello, puedes emplear un nivel de burbuja; si no, con moverlo de un lado a otro bastará. Una vez encuadrado, el roce con la pared le servirá para mantenerse recto.

Los cuadros intermedios
En ocasiones nos encontramos con lienzos o fotografías cuyo tamaño no requiere los métodos de las más pequeñas pero tampoco de las de grandes medidas. En estos casos, lo más aconsejable es insertar en las paredes verticales del marco un par de hembrillas que, empleando el metro, quedarán a la misma altura.

Una vez completada la labor, tensaremos un alambre de una a otra hembrilla y lo colgaremos a una escarpia que habremos insertado en la pared. Lo haremos de la parte central del hilo para que así resulte horizontal.

De grandes dimensiones
Son los más complicados de colocar, debido a su amplio peso. El método es el siguiente:

Atornillamos dos hembrillas a la parte trasera del marco, que serán especiales para soportar mucho peso. Es muy importante que se encuentren proporcionadas en distancia respecto al marco.

Necesitaremos un nivel de burbuja para lograr la horizontalidad de la obra y, una vez situada ésta en el espacio justo donde la queremos, presionaremos hacia la pared hasta dejar la marca de las dos hembrillas.

Taladraremos en las señales y colocaremos un taco con una escarpia apta para el tamaño del cuadro y lo colgamos. El resultado será perfecto si hemos seguido adecuadamente todas las indicaciones.

Notas de interés
Os ofrecemos una serie de consejos para que la tarea de colgar un cuadro se realice de forma completamente correcta:

Si no disponemos de nivel de burbuja para medir la horizontalidad, lo haremos a mano, con ayuda de un metro y marcando los puntos donde tenemos que taladrar con un lápiz.
En las habitaciones más pequeñas, se aconseja colocar las obras verticalmente, para que dé la sensación de mayor amplitud.
Los pondremos a la altura del observador.
Las estancias amplias requieren cuadros grandes.
En los pasillos dispondremos los cuadros en forma de hilera para que, visualmente, se reduzca la longitud.

Redacción/Facildehacer.com